viernes, 13 de noviembre de 2015

Un Curso de Milagros - Lección 317

"Sigo el camino que se me ha señalado", ese es el título de esta lección. Sólo yo debo desempeñar la labor que me corresponde, y la Salvación reside en ello... pues la Verdad en mí no está separada del Universo infinito. "Seré un esclavo del tiempo y del destino humano (destino humano, resalto esta expresión)", en tanto que no elija conforme a la Verdad, es decir, en tanto que no me decida por la única elección verdadera, y lo haga con gozo, con plena fe y entusiasmo, con la certeza feliz de que ese es el Camino (y la Verdad, y la Vida), pues si no fuera así, si no hay confianza, alegría y jubilosa inspiración, entonces es que no estoy eligiendo todavía esa única y verdadera elección, sino que continúo experimentando en el mundo de los sueños (en la Casa de la Ilusión, como dice Un Curso de Amor)... "Cuando de propia voluntad transito por el sendero que Dios me ha marcado, entonces reconozco que la Salvación ha llegado ya", y yo sigo caminando, caminando, caminando ("caminante, no hay camino, se hace camino al andar", como dice Antonio Machado) y sigo bailando ("la danza es el mejor de los caminos", como diría Nietzsche), porque todos los caminos conducen a Roma, pero sólo uno conduce al Amor, el Camino de la Verdad, y la Verdad es el Camino, como es la Vida, como es el Amor... "Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida" (Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios, tu Hermano... Y tú, ¿de Quién eres Hijo? ¿Elijo Dios o elijo el mundo? El mundo es nada sin Dios y Dios lo es Todo en el mundo. "Padre, tu camino es el que elijo seguir hoy."

Jesús María Bustelo Acevedo

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